Situar cada alimento en el lugar adecuado dentro del frigorífico es importante para que reciba el frío que requiere y se conserve adecuadamente durante el máximo tiempo posible.

Siguiendo nuestros consejos comerás más sano y ahorrarás dinero ya que no dejarás que los alimentos caduquen ni se estropeen.

Disposición de los alimentos en el frigorífico

Zona inferior

  • La zona más baja de tu frigorífico es la zona más fría y donde deberías situar las carnes y pescados crudos.

La mayoría de frigoríficos disponen de un cajón especial para ello con una puerta que permite el mantenimiento de la temperatura cuando abrimos la puerta de la nevera.

Introdúcelos en bolsas herméticas o envases de cristal y separa carnes y pescados para evitar contaminación cruzada.

  • Justo encima, sitúa las verduras y frutas que necesiten refrigeración, separando ambas. Los frigoríficos actuales suelen disponer de 2 cajones pensados para ello.

Nosotros colocamos un protector adicional en la base de los cajones que ayuda a la conservación de frutas y verduras durante más tiempo. Las verduras de hoja verde pueden “quemarse” con el frío, presta atención a que no toquen las paredes de la nevera.

Las verduras suelen durar una semana (pero comprueba su estado para evitar que se estropeen, puedes preparar sopas o woks con las más antiguas). Las frutas se mantienen bien durante más tiempo.

Zona media

  • Aquí situarás las comidas preparadas, embutidos y sobras. Emplea envases herméticos y consume los alimentos preparados lo antes posible.

Zona superior

  • Esta zona es la menos fría de la nevera (exceptuando la puerta). Es el lugar de los lácteos (quesos, yogures y leche), huevos, productos listos para consumo, conservas y tarros pequeños.

Puerta

  • Es la zona menos fría del frigorífico. Te recomendamos colocar en ella salsas, mermeladas y bebidas tales como agua, vino y zumos.

Qué alimentos no debemos conservar en frigorífico

Algunos alimentos pierden su sabor y otros degradan su textura si los guardamos en la nevera. No conserves en el frigorífico tomates, patatas, cebollas, ajos, aguacates plátanos y frutas tropicales.

Otros consejos a tener en cuenta

  • Mantén la temperatura del frigorífico a 5°C (en verano 1 o 2 °C menos) y del congelador a -18°C.
  • En cada balda, sitúa siempre los productos más efímeros (que no siempre los más antiguos) delante para consumirlos antes y los más duraderos detrás.
  • Para evitar contaminaciones:
    • Separa los alimentos frescos de los cocinados.
    • Tapa siempre las comidas preparadas.
  • Utiliza tuppers cuadrados y rectangulares en lugar de los redondos para aprovechar mejor el espacio
  • Espera a que las comidas preparadas se enfríen antes de introducirlas en el frigorífico.
  • Etiqueta las comidas que prepares y congeles indicando el alimento que es, así como la fecha en que lo preparaste.
  • Revisa cada cierto tiempo los alimentos congelados para evitar que caduquen. Las carnes y pescados también tienen un tiempo estimado de conservación en tu congelador. Normalmente viene indicado en éste.
  • Utiliza bandejas deslizantes que te permitan acceder cómodamente a todo su contenido.
  • Descongela y limpia el frigorífico al menos una vez al año.

Un último consejo: coloca en la puerta de tu nevera una pizarra imantada con la lista de alimentos a reponer. Nosotros también incluimos los platos que hemos preparado y están listos para consumir y el menú de cada día. 

Imágenes: www.domino.com y @thecontainerstore

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