Todas tememos el momento en que llega el frío o el calor y no tenemos ropa en el armario para esa temperatura. ¿Esto no les ocurre a los hombres? (escribiré un post sobre ello).

¡No!
¡No tiene que ser así!

Hace años, cuando llegaba el otoño, yo llevaba toda la ropa de verano al trastero y metía en el armario toda la de otoño-invierno. Luego acababa poniéndome la mitad (o menos)  y odiando cada año este momento.

Lo ideal es disponer de ropa para las 4 estaciones y hacer un “cambio de armario” con cada “cambio de estación”.  A principios de primavera, no te pones la ropa de pleno verano con 40ºC ¿no?. Pero todo depende del espacio y la cantidad de ropa que tengamos.

Voy a daros los consejos que a mí me han funcionado para pasar de odiar el cambio de estación en mi armario a amarlo e incluso desear que llegue.

Yo tengo un truquillo fundamental y es el que quiero compartir con vosotras y os detallo en el punto 3. Ahora en otoño, antes de colocar las nuevas prendas de esta estación en el armario, como si mi trastero fuera una tienda, voy viendo las prendas, escojo lo que me gusta, me lo pruebo y si me sienta bien, lo incorporo en mi armario de otoño. Hago combinaciones de ropa y así estoy deseando ponerme nuevos modelos: un pantalón skinny con una blusa de manga larga (tras los tirantes del verano), vaqueros a destajo (jeje), una cazadora de cuero (me encanta), botas con plataforma y, gorros!!! …

Aunque os he adelantado el truco fundamental que a mí me funciona, ahora os cuento todos los pasos:

  1. Revisa la ropa de la estación que se acaba (verano)
    Saca todas las prendas del armario y míralas una por una. Realiza una selección en:
  • Conservar: aquello que te gusta, te sienta bien, te has puesto este año.
  • Tirar: aquello que ya no puede sobrevivir una temporada más (no te lo vas a poner porque está viejo).
  • Donar/vender: aquello que sigue estando bien, pero que no te pones (no te sienta bien o en el fondo no te gusta). No te engañes pesando que el año que viene te lo pondrás, no lo harás. Pruébate esa prenda y con sinceridad absoluta, ¿de verdad te gusta? ¿la comprarías ahora si la vieras en una tienda? Si la respuesta es NO, dónala o véndela.
  1. Limpia y crea secciones en tu armario
    Ahora aprovecha para “pasar un trapito” al armario y crear secciones para colocar tus prendas para la nueva estación. En la barra con perchas y en los cajones, crea una sección para cada tipo de prenda: jerseys, camisetas de manga corta, blusas, etc…
    Aprovecha también para revisar tus perchas.
  1. “Ve de compras en tu armario de otoño-invierno”
    ¡No coloques tus prendas de la nueva estación (las que tenemos en el trastero, en armarios, en cajas) en el armario directamente sin revisarlas!

    Esto es lo que yo hago: como si estuviera en una tienda, voy viéndolas, escojo lo que me gusta, me lo pruebo y si me sienta bien, lo incorporo en mi armario de otoño.

    Hasta aquí ya has dado un paso gigante, has seleccionado tu ropa. Todo lo que ahora mismo has seleccionado en “tu tienda personal” y lo que seleccionaste de verano vas a ponértelo, nunca más te verás delante del armario diciendo “no tengo nada que ponerme”.

    Si después de ir de compras por tu trastero ya estás cansada, el punto 4 siguiente puedes hacerlo otro día, pero hasta ese momento ya has dado un paso gigante en la organización de tu ropa. De todos modos, yo te aconsejaría hacerlo todo de una vez.

  1. Revisa tus prendas de otoño (nueva estación)
    Saca el resto de todas las prendas del armario/trastero/cajas y míralas una por una. Realiza la misma selección que con las de verano:
  • Conservar: aquello que te gusta, te sienta bien, te pusiste el año pasado.
  • Tirar: aquello que ya no puede sobrevivir una temporada más (no te lo vas a poner porque está viejo).
  • Donar/vender: sigue estando bien, pero que no te pones Pruébate esa prenda y con sinceridad, ¿de verdad te gusta? ¿la comprarías ahora si la vieras en una tienda? Si la respuesta es NO, dónala o véndela.

 

¿Por qué revisar la ropa de una estación antes de guardarla para el año que viene?

Esta revisión es una inversión que te aportará tiempo, dinero y, sobre todo, relax y felicidad:

  • Cuando el año que viene empiece el buen tiempo, te pondrás TODAS tus prendas porque te gustan y te sientan bien.
  • Has despejado tus armarios tirando y donando/vendiendo el resto de prendas. Más espacio en tu armario y relax al mirarlo.
  • Has ganado un dinerito extra con las prendas que has vendido.
  • Habrás hecho un favor a aquellos que reciban las que has donado.

 

Si quieres que te echemos una mano con la selección y organización de tus prendas, puedes ponerte en contacto con nosotros, ya sabes: a través del formulario o enviándonos un e-mail.

Y no olvides dejarnos un comentario sobre qué te han parecido estos consejos. ¿Cómo llevas tú el cambio de estación en el armario? ¿Tienes algún truquillo?

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